Oro líquido para tus neuronas, el cerebro es casi 60% grasa, y la mayor parte es DHA (un tipo de omega 3). Cuando nos falta, nos da neblina mental (olvidos, falta de concentración, cansancio cerebral).
No todos los omegas 3 son iguales. Los económicos huelen a pescado rancio porque están oxidados. Nuestro omega es destilado molecularmente (libre de mercurio y plomo) y tiene una alta concentración de EPA y DHA por cápsula. Es el lubricante que tu cerebro necesita para tomar mejores decisiones, mantener la calma y ganarle a la depresión.